CARLOS CANO
BIOGRAFIA
Nace en Granada. Canta por primera vez en
la Casa de las Américas de Granada en un recital del
que recuerda:”Unos amigos poetas me convencieron un día para dar un recital.
Pasé horror y miedo. Mi guitarra iba de mis rodillas a mi barbilla, iba dando
saltos entre mis manos, por los temblores que sentía. Estaba avergonzado, con
el pudor racional del que es consciente de la barbaridad que representa salir a
exponerte en público. Esta sensación todavía no la he perdido. Al año siguiente
volví a repetir en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de Granada. Y así, como
una bola de nieve todo fue creciendo sin poderlo evitar y sin quererlo.
En 1972 actúa
en París en el homenaje mundial que la UNESCO organiza, y es cuando decide
dedicarse a la canción. “Desde entonces me sigue
pareciendo lo mismo. Cantar tiene un sentido mágico, casi de brujería,
religioso, y cuando decidí dedicarme a ello puse mis cinco sentidos en expresar
mi visión de la vida y del mundo”.
En 1975 nace
“A DURAS PENAS”, su primer disco de claro
contenido andalucista, y en el que destaca la canción “La Verdiblanca”
que contribuyó a concienciar al pueblo andaluz en la lucha por la libertad y la
autonomía.
En 1976 aparece “A LA LUZ DE
LOS CANTARES”, con ritmos y lenguajes
andaluces, comienza a ser conocido en toda España gracias a la canción “La Murga de los Currelantes”, canción que fue considerada por la crítica
como el más fiel retrato de la transición española a la democracia.
En 1978 ve la
luz “CRONICAS GRANADINAS”, un disco de marcado
carácter arábigo-andaluz considerado ese año como uno de los tres mejores
discos aparecidos en el mercado.
En 1980 graba
“DE LA LUNA Y EL SOL”en donde abre sus
influencias con “El Último Bolero” (Canción premiada por Radio 80) a mundos más
íntimos en donde al ser humano, más que el país, es la geografía a recorrer.
En 1981 llega
“EL GALLO DE MORON”, de nuevo un disco de
temática andaluza en donde apunta con “La Rumba del Pai-Pai” su interés por el mundo musical y vital del Caribe.
En 1983 sale
al mercado “SI ESTUVIERAN ABIERTAS TODAS LAS PUERTAS”, un disco en el cual huye conscientemente de cualquier
influencia andaluza anterior. En él se encuentra “El Tango de la Madres Locas”
dedicada a las madres de la Plaza de Mayo argentinas.
En 1985
surgía “CUADERNO DE COPLAS”, unos de los discos más
esenciales en la carrera de Carlos Cano y en el que aparecen entre otras
canciones “Las Habaneras de Cádiz”.
En 1986 graba
“A TRAVES DEL OLVIDO”, de nuevo un disco en donde
como Luis Cernuda, a quien va dedicado, se aleja de
Andalucía en un largo viaje a través de la soledad y el corazón, y al que
pertenecen canciones como “¿Qué es lo que será?” y “Sin ti no puedo vivir”.
En 1987 nace
“QUEDATE CON LA COPLA”.En el mismo aparecen “María
la Portuguesa”, “Alacena de las Monjas”
y “Habaneras de Sevilla”.
En 1988 llega
“LUNA DE ABRIL”, donde hace con “Dormido
entre Rosas”, un homenaje público a Miguel de Molina, , cantante entonces en el
exilio en Buenos Aires, y hoy desgraciadamente fallecido.
En 1989 grabó
“RITMO DE VIDA”, en donde, además de
continuar recuperando la memoria de la copla con “La Bien Pagá”,
hace un homenaje en los 25 años de su muerte a “Edith Piaff”
con la canción “A París”.
En 1990
aparece “EN DIRECTO”. Un álbum doble grabado en
vivo desde los Jardines del Generalife y al que
Carlos Cano tiene más apego por la frescura que significa el directo.
En 1992
llegaría “MESTIZO”. Un disco dedicado
íntegramente al mestizaje, una grabación que ya venía anunciada con sus
anteriores guajiras, boleros, habaneras, etc...”Me
pongo mirando al Caribe, cierro los ojos y empiezo a notar cómo me laten los
pulsos del corazón, cómo recuerdo el pasado que no he vivido... Y oigo las
habaneras, los boleros, las canciones de Violeta Parra, que fue mi maestra...”
En 1994 ve la
luz “FORMA DE SER”. El primero en el que él
mismo dirige la producción. Un disco lleno de dedicatorias con unos arreglos de
Leo Brouwer. Dice José Saramago:
“Que entre los cantores para quienes la canción es compañía del hombre, Carlos
Cano es aquel que canta las historias que los propios hombres son. Por eso sus
poemas están cargados de gente, por eso su música es la de las voces de los
cuatro caminos. La voz de la guajira, de la mujer general, de Lucrecia, de la
reina del blues, la voz de Jaume Sisa, de Rigoberta Menchú, igual que las voces
de los que no tienen nombre ni atributo, reunidas en el drama cósmico que es la
humanidad.
En 1995 sale
al mercado “ALGO ESPECIAL”, disco que fue grabado en
una actuación en directo en el Teatro Monumental de Madrid los días 12 y 13 de
Noviembre de 1994, con la voluntad de dar a conocer el sonido en directo del
Carlos Cano de hoy, y cuyas canciones han sido elegidas con un sentido de
variedad, mezclándose con ellas los instrumentos más populares (guitarra, bajo,
bandurrias, laúdes, percusiones), con otras más actuales (piano, batería, saxo,
flauta, sintetizadores, etc...), cuyo sonido
caracteriza su personalidad sentimental, en la que se mezcla la delicadeza, la
pasión y la ternura, la ironía, la compasión, y con ellas la rebeldía y los
sueños.
En 1996, nace
“EL COLOR DE LA VIDA”, una grabación muy esperada después de la grave
enfermedad de corazón que padeció, y de la que fue intervenido en Nueva York en Mayo de 1995, donde las
“Habaneras de Nueva York”, toman el protagonismo en este
disco, en el que también se encuentran la Granada Andalusí de “Kalam Garnata”, el homenaje a “Laila” la mujer argelina, y la canción dedicada a su
querida amiga “María Dolores Pradera”, “Diamantino”, el homenaje al cura obrero
andaluz y “Sonata de la Luna en Marrakesh”, la
canción de amor, profundo como el perfume de la noche, “Moros y Cristianos”, la
canción que rememora la “guasa” y la polémica que se armó en Granada con motivo
de la celebración de la Toma, “Un Polico de Naranja” canción de recuerdos de infancia y por
último “Srebrenica”, es la historia de un personaje
real que sufre las consecuencias de la guerra de Bosnia.
En 1998, en
la conmemoración del Centenario del nacimiento de Federico García Lorca, Carlos Cano rinde homenaje a su obra cantando el
“DIVAN DEL TAMARIT”, última obra del poeta. Este
proyecto, es un viejo sueño que ha tardado más de veinte años en poderse
realizar. El Diván del Tamarit es un libro de amor y
muerte, de luces, de sueños, de vientos, de tormentas y de sombras, un puente
entre dos mundos: oriente y
occidente; memoria que configura la cultura profunda de España. Una
superproducción, llena de amigos y colaboradores que han puesto su arte, su
talento y su música en las Gacelas y Casidas del Diván del Tamarit.
Intervienen
en esta obra nombres como los de Leo Brouwer,Orquesta Filarmónica de Londres, Curro Romero,
Orfeón Donostiarra, Fernando Bellver, Mario Hernández, Paco Ibáñez, Santiago Auserón...etc.
En este mismo año Carlos Cano fue
nombrado “ARTISTA DE LA UNESCO POR LA PAZ”, en su sede
de París. También fue seleccionado por Cadena Dial como artista
representativo y recibió el premio
“PROTAGONISTA DEL AÑO” en Música por su magnífica adaptación a la canción del
Diván del Tamarit de Federico García Lorca, que constituyó el mayor homenaje discográfico en el
centenario del poeta.
“LA COPLA,
MEMORIA SENTIMENTAL”. En 1999, casi despidiendo el siglo XX, Carlos Cano toma
un puñado de temas que se escondían en la memoria del pueblo: “Ojos Verdes”,
“María de la O”, “La Tani”, “Te he de querer mientras
viva”, “Me embrujaste”, “Antonio Vargas Heredia”, etc..,
coplas de ayer tratadas musicalmente con la frescura popular, el refinamiento y
la actualización adecuada, que forman un catálogo de emociones que viajan al
corazón a la velocidad de la luz y que tienen la vigencia de la vida.
En el año 2000 graba su último disco “DE
LO PERDIDO Y OTRAS COPLAS”. Este disco fue grabado en
Buenos Aires, Praga, Madrid, La Habana y Chiclana,
entre los meses de Noviembre de 1999 y Junio de 2000, con la colaboración de la
Orquesta Filarmónica de Praga, la guitarra flamenca de Juan Manuel Cañizares,
el bandoneón de Pablo Mainetti, la Orquesta de Cámara
Camerata Romeu de La
Habana, la Banda Sinfónica Municipal de Madrid, los Coros del grupo La Caleta
del Carnaval de Cádiz y la participación especial e inédita de Amalia Rodrigues
en “María la Portuguesa”, recuperando su voz grabada en Lisboa en 1987.
Un trabajo
que culmina su lucha por defender la dignidad de la copla.
No hubo
tiempo para más. Su última batalla la perdió ante la muerte, que le llegó un 19
de Diciembre del año 2000 en Granada... y se fue lleno de vida.